Científicos descubren el secreto del olfato de los perros

Investigadores estadounidenses creen haber entendido cual es la causa por la que los perros tienen tan sorprendente olfato. Desde los años cincuenta se sabía que mamíferos como las ratas y los conejos tienen una estructura anatómica especializada en su cavidad nasal llamada órgano vomeronasal u órgano de Jacobson, carente en algunos primates. Los perros concretamente tienen esta estructura justo detrás de los ojos extendiéndose hasta casi la mitad de la nariz.



Para los científicos estaba claro que, en esta estructura se encontraba la clave de por qué los perros podían olfatear olores que para los humanos eran imperceptibles.


El estudio realizado ha llevado a los investigadores a entender como el aire y los olores fluyen dentro de la nariz del perro. Para ello, crearon "una nariz canina virtual", siguiendo el modelo de una resonancia magnética de alta resolución de las vías nasales de un cadáver y además, utilizaron siete perros de diferentes razas y tamaños equipados con un hocico especial que disponía de un dispositivo para medir su tasa de aspiración ante diferentes tipos de olores. Todos los perros olían con la misma frecuencia "cinco veces por segundo".


Mediante vídeos de alta velocidad pudieron distinguir entre el proceso de "olfatear" y el de "respirar", lo cual les permitió calcular el alcance aerodinámico de las ventanas nasales.


Por otro lado, cuando la "nariz virtual" comenzó a oler, se dieron cuenta de que cuando un perro huele cada uno de sus huecos nasales puede olfatear olores por separado, lo que le permite saber en qué dirección debe rastrear.


Pero, además han descubierto que la nariz de un perro tiene un modelo de aire único que ayuda a transportar moléculas de olor vía aérea al órgano vomeronasal, conservando el olor en sus receptores aún después de que el perro haya exhalado, no como ocurre en las personas.


Fuentes:
Sciencie: The Secret of a Dog's Sniffer
Journal of Royal Society: The fluid dynamics of canine olfaction